| DESCRIPCION |
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Se
caracteriza por tener ocho brazos musculosos y dos
tentáculos retráctiles. Los brazos presentan cuatro
filas de ventosas. El color es variable. La concha está
completamente cubierta por el manto y constituye el
llamado jibión. Nada lentamente ondulando las aletas y
cuando se siente atacado emplea un mecanismo de
retropropulsión. |
| HABITAT |
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Al
llegar la primavera se aproximan a las costas, viviendo
en fondos de arena y barro provistos de vegetación cerca
de la costa, hasta los 100 m. de
profundidad. |
| ALIMENTACION |
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Se
alimentan básicamente de crustáceos, peces pequeños y
otros moluscos que tritura con sus poderosas
mandíbulas. |
| REPRODUCCION |
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La
puesta tiene lugar de febrero a septiembre, sin embargo,
se pueden encontrar machos y hembras maduros todo el
año. Los huevos, en forma de racimos, están recubiertos
de una membrana oscura y son depositados sobre algas. Al
eclosionar nacen ya con forma semejante a los
adultos. |
| CAPTURAS |
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La
captura puede hacerse con nasas, trasmallos y arrastre.
También con poteras y a la femiera. |
| PREPARACION |
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En
Galicia se come la sepia en su tinta con un poco arroz
blanco, pero su carnosidad admite otras preparaciones,
como puede ser a la plancha con un poco de aceite, ajo y
perejil. En Portugal la toman a la plancha entera,
cuando está fresca, sin siquiera quitarle las vísceras.
Si quiere optar por lo tradicional, pruebe una
caldeirada para sorpresa de los más clásicos. A la
romana está tan bien o mejor que los
calamares. |